La historia des los pueblos tiene su encarnación en ciertos hombres que han vivido
todas las vicitudes y todos los peligros que entrañaba en estas pampas casi desiertas
en aquellas épocas en que el malón de la indiada ponía diariamente en peligro la vida
de los valientes pobladores de estas avanzadas de la civilisación.
Uno de ellos es en este caso el viejo vecino Don Claudio Orbea. Niño casi, pués solo contaba
15 añosde edad, abandonó las montañas de Casturdiales, Provincia de Santander, España,
para salir a correr mundo. Llegó a 9 de Julio el día 6 de diciembre de 1874, cuando nuestra
ciudad de hoy no era más que un humilde villorio abierto a la voracidad de los malones
de los caciques Calincura y Paupré. Dos años antes habían atacado el pueblo de 25 de Mayo,
llevándose; una cantidad de cautivos y todo el ganado.
El general Rivas que tenía la jefatura de la frontera salió en su persecución, lo venció y
creyó haber terminado con las invasiones de los indios, pero en 1876, los indios volvieron
al ataque pero los pobladores de 9 de Julio de las quintas y chacras se unieron e hicieron
huir a los indios que se dirigieron a atacar Chivilcoy.
Carpintero en su iniciación, Claudio Orbea trabajó en la construcción de la antigua casa
Municipal que fué despues demolida. En 1880 cuando solo tenia 21 años, adquirió en sociedad
con Don Ramón Monteverde (suiso) el Hotel Del Comercio ubicado en la esquina Salta e
Independencia, el cual tuvo una verdadera popularidad entre la gran cantidad de militares
que en esta época recorrian la frontera y también en el servicio de las diligencias que en ese
tiempo entraban por esa calle en su viaje de Buenos Aires a la pampa.
En el año 1887 C. Orbea comenzó a dedicarse a actividades rurales siendo uno de los propulsores
de la agricultura en nuestra zona pués llegó a tener hasta seis equipos completos de trilladoras
en una época en que cada campna de trilla duraba hasta seis meses. Además tenía 50 chacras
que hacia trabajar por su cuenta con familias de agricultores, pagados al tanto por ciento.
En el año 1906 Orbea era uno des los mas fuertes agricultores de la zona poseyendo en propriedad
campos valiosos no sólo en este partido, sino también en General Pinto, Santiago des Estero y Pampa
central. Más tarde habrió un comercio de ramos generales pero los hombres que había puesto
para dirigirlo lo llevaron a la bancarrota. Salvó su buen nombre entragando todos sus bienes
y de nuevo volvió a rehacerce con su trabajo. El pueblo lo distingió con importantes funciones
en el Consejo Deliberante.